Una sugerencia que nada tiene que ver con el pan

Me he dejado secuestrar, no me quedaba otra. Ya se que es una contradicción, pero es así. Lo bueno del caso es que gracias a los larguísimos viajes en metro, como consecuencia de mi secuestro,  he descubierto algo casi imprescindible, que nada tiene que ver con el pan, ni con los bollos,  ni con casi nada relacionado con el título de este blog, pero que quiero compartir sin más.

¿Habéis leído el último libro de Antonio Muñóz Molina? ese que se titula “Todo lo que era sólido” ¿No?. Pues hacedlo porque dicho en francés: ¡Chapeau!

Y para que no falte color a esta entrada, aquí dejo esta foto de nuestra última comida veraniega. ¿Todavía insistís en que no hay nada mejor que comer en un restaurante de lujo?

¿Apetece o no?