Y tras la calma… llegó la tempestad

Qué bien, ya tengo el título, a ver ahora de qué escribo: Ummm, bueno, pues, estaba yo…

Eso es, estaba yo divagando sobre estos días pasados, y más concretamente, sobre estas  navidades pasadas, y sentía, que muy al contrario de lo que a muchas personas más y/o menos cercanas les sucede, a mí estas fechas todavía me proporcionan una muy agradable sensación de sosiego, de calma. Me sucede siempre, es como si entrara  en un periodo de hibernación. Parece algo casi imposible viniendo del 2012 tan maltrechos y entrando en el 2013 tan desbocados, pero así es, no lo puedo evitar.

hoy me disfrazo de superwoman

hoy me disfrazo de superwoman

En general me gustan los encuentros con la familia, con los amigos, me gusta ese frenesí que de pronto, tal día como hoy, 8 de enero, se frena y permanece aletargado durante un año entero (bueno, eso si nos dejan los de la publicidad y el marketing). Me gusta tener que cocinar mucho y me gusta hacer roscones (en este punto, seguro que ya se me ha visto el plumero).

Roscón sobre mesa

Roscón sobre mesa con rejilla

Estas navidades para disfrute de muchos y  egoístamente, más  mío, he hecho un montón de roscones. Una pena que no he tenido tiempo para la sesión fotográfica de rigor. Tan solo he podido hacer una furtiva y bastante churro (¡qué rico!)  foto de uno de ellos. Tal vez hubiera sido mejor usarla para darle un poquito de color a la portada, a ver si de este modo consigo atraer las miradas de otros paseantes y llego a convertirme en la bloguera PHZX14.0 con mayor número de seguidores, que con  todo lo que me lo curro, no sé qué hago todavía por estos arrabales. Pero he preferido darle protagonismo al 2013 para levantarle un poquito de ánimo.

Como iba diciendo, en estas fechas toda mi actividad intelectual se ha centrado básicamente en el roscón de reyes, y ya me he percatado de que esta “maraña de redes” está bien  provista de información al respecto y del gran interés que este bollo navideño despierta, lo cual no  me extraña, porque lo cierto es que si es bueno, puedes acabar con uno en una sola sentada. Este año tengo la impresión de que la calidad general ha mejorado bastante, por lo que veo, cada vez son más quienes se atreven a hacerlo en casa, y es fácil, teniendo en cuenta la mala factura general de los roscones comprados, que simplemente utilizando ingredientes auténticos se llegue a resultados mucho más que aceptables y ¡a precios razonables!.

Y tras esta breve disertación sobre el roscón y mi pequeñita aportación a favor de estas fechas tan desestimadas, me voy a ir al armario, voy a desempolvar mi traje de superwoman, me lo voy a poner y voy a salir a pecho cubierto A POR EL 2013 (y que no sea lo que ellos quieran).

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2 pensamientos en “Y tras la calma… llegó la tempestad

  1. Querida bollera (reivindico esa palabra eliminando las connotaciones ajenas a su significado etimológico), como siempre muy simpático y agradable de leer su artículo (pero de verdad es usted así de simpática en “tres dimensiones”?…). Solo que, al final, no sabemos si porque ha decidido sacar algún provecho más tangible de la página dando paso a los anuncios de Google o qué, aparece un visor de vídeo que despista pues uno esperaría verla enfundada en su traje de superwoman (es necesario el traje?… Pero si usted parece serlo ya!) y debo decirle que no sucede así (snif…)..

    • La palabra bollera viene muy al caso aquí y me encanta (bollera en su primera acepción es la persona que hace bollos y en segunda y vulgarmente (todo esto dicho por la RAE, claro está), lesbiana. Nunca antes me había preguntado de dónde viene esa expresión, o la de tortillera. He buscado por Intelné, pero ninguna de las muchas teorías que he encontrado me convence, así que quien esté interesado debe informarse por su cuenta y sacar sus propias conclusiones. Luego las podemos comentar, así nos olvidamos un ratillo del tema del momento.
      Respecto al provecho y esas cosas, no sé a qué se refiere usted ¿es qué tengo anuncios de google?, dónde, ¿en la cara?. Como no los veo!
      Y no, sin traje yo no salgo, que estamos en invierno. Tal vez para la primavera lo recorte un poquito para estar a tono.

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